¡Ay qué mediooo!: análisis de los medios en la representación del sinaloense en una comisaría de Ancanceh Yucatán

Juam Ballena alias Mauricio Segovia Rivera 
¡Ay qué mediooo!: análisis de los medios en la representación del sinaloense en una comisaría de Ancanceh Yucatán
 
La serie de palabras que ahora se presentan pretenden tomar la forma o el lugar de un análisis que, fundamentalmente, se interesa por la representación del toro “El Sinaloense” como un suceso [...]

Juam Ballena alias Mauricio Segovia Rivera 

¡Ay qué mediooo!: análisis de los medios en la representación del sinaloense en una comisaría de Ancanceh Yucatán

 

La serie de palabras que ahora se presentan pretenden tomar la forma o el lugar de un análisis que, fundamentalmente, se interesa por la representación del toro “El Sinaloense” como un suceso relevante en la comisaría de Tepich Carrillo (TC), del municipio de Acanceh. En un principio, las preguntas formuladas en el protocolo de investigación ubicaban al DVD como el medio primordial para la representación del sinaloense en Tepich Carrillo; sin embargo, en reflexiones grupales de la sesión de intermedios, se notós que en dicha representación participaban de manera importante un mayor número de medios en la representación del sinaloense. Así, la pregunta inicial por los circuitos de circulación del DVD como mercancía y que fomentan su representación en Tepich Carrillon, pasó a una pregunta más general: ¿Qué medios participan en la representación del sinaloense como un suceso relevante en TC? Ésta pregunta se descompone en varias pequeñas que buscan acercarse a las características de las relaciones mediadas: ¿Cómo son las relaciones mediadas? ¿Quiénes intervienen y de qué manera?

En el texto se distinguen principalmente tres relaciones mediadas y se analizan según la manera en que los distintos elementos participan en ellas. Para esto, trato de construir antes, en un primer apartado, una idea de medio lo suficientemente amplia para abarcar un espectro variado de participantes y elementos en dichas relaciones, y así escribir sobre las relaciones mediadas y sus características específicas.

 

Brevísima ubicación del sinaloense

En el estado de Yucatán es común que se organicen fiestas en honor a los santos patronos de cada localidad. En éstas festividades se realizan corridas de toros en las que, además de los toreros, participan personas a caballo que ingresan al ruedo a lazar al toro como parte de un concurso de lazo[1]. En estas actividades cobró fama un toro por su carácter bravío; el sinaloense ha sido reconocido en casi toda la península como un toro especialista en cornear a los caballos de los vaqueros que lo intentan lazar. Así el sinaloense se convirtió en un atractivo de las corridas de toros, cobrando su dueño fuertes cantidades de dinero por su presencia. Esta fama fue acompañada por la grabación de las corridas en DVD, que han circulado profusamente por toda la península e, incluso, su consumo ha aumentado después de que el sinaloense fue ahorcado por unos vaqueros.

En Tepich las personas hablan del sinaloense; algunas lo han visto de manera directa, otras por medio del DVD y a otras más les han contado sus hazañas sin que ellos lo hayan visto directamente. En la comisaría es común que las personas cuenten las peripecias del sinaloense, o que los niños jueguen al toro y se autodenominen de esa forma. En este sentido, el sinaloense es un suceso relevante en la localidad porque existe de manera reiterada como prácticas que mantienen vigentes los relatos del sinaloense (se representa). Desde luego, el hecho de que en Tepich exista una actividad ganadera, permite que el sinaloense se inserte con mayor facilidad en la localidad; en los alrededores hay algunos ranchos dedicados a esta actividad, donde también se encuentran los vaqueros, cuya participación es también importante en los relatos del sinaloense.  

 

¡Ay qué mediooooo!

Para acercarme al análisis de las relaciones mediadas he identificado al medio como parte fundamental de éstas. El medio aquí es tomado como prácticas o/y elementos materiales que participan favoreciendo la representación de un suceso determinado (en este caso el sinaloense en TC). Así planteado, el medio nos acerca a la continuidad de cierto suceso y sus variaciones[2], así como a la diversidad de participantes en ello y, más importante según me parece, no enfoca únicamente su interés en un en medio o entre personas, sino que desplaza su atención a los distintos lados (aquí y allí al mismo tiempo) de las relaciones.

Planteado de esta forma, el medio pierde fuerza al abarcar un espectro muy amplio puesto que casi todo puede considerarse como medio. Sin embargo, pienso que su punto fuerte también se ubica en esa amplitud pues permite acercarse a una gran variedad de situaciones. En este caso, llamo relaciones mediadas a las relaciones específicas que representan al sinaloense como suceso relevante en TC. Un acercamiento como se plantea, no permite observar las prácticas contra la propia representación del sinaloense, pero sí es posible abarcar las contradicciones que contiene.

 

Relaciones mediadas

Para que la representación del sinaloense se diera en TC fue necesario en un principio el conocimiento de la causa, es decir de la participación del toro en las corridas y su carácter bravío. Este conocimiento, además de estar muy a la mano porque la mayoría de las personas de TC y la península frecuentan corridas, puedo haberse dado de la siguiente manera:

1) Por la experiencia directa con las corridas donde participó el sinaloense

Basado en la información generada durante mi estancia intensiva en TC, pude saber que el sinaloense nunca se ha presentado en el lugar Así que las personas que han visto de manera directa al sinaloense han tenido que desplazarse de la localidad (Diario de Campo 2008). Dicho desplazamiento implica al menos varios tipos de relaciones: el primero tiene que ver con una relación comercial para el traslado al lugar de la corrida, ya sea con el único objetivo de verla o quizá visitando a algún pariente; el segundo tiene que ver con una movilidad temporal al lugar donde se efectúa la corrida, y que tiene una relación estrecha con la búsqueda de empleo y relaciones laborales. Por último, el acceso a la corrida tiene un costo, por lo que la relación es mediada aquí por una transacción monetaria. 

En síntesis, en este primer tipo de relación se encuentran mediando relaciones de parentesco, laborales o de migración, comerciales y de esparcimiento, para que algunas personas vivan la experiencia directa de conocer al sinaloense. Ésta experiencia es relevante porque no muchas personas de TC han visto de manera directa al sinaloense, y es con la comunicación cara a cara que se enteran de dicho toro (DC 2008).

2) Por la comunicación cara a cara para saber del sinaloense y para representar al sinaloense 

¿Cómo las personas que no viven la experiencia directa con el sinaloense lo conocen? Las respuestas son varias e implican distintos tipos de relaciones. Primero está la comunicación cara a cara, el cuento que la persona que tuvo la oportunidad de asistir a la corrida le contó a otra para que lo conociera. Pero no sólo se puede compartir el conocimiento del sinaloense a partir de vivir la experiencia directa; muchas son las personas en TC que tienen varios DVD’s de las corridas del sinaloense. En este sentido, las personas que cuentan a otras a partir de observar el DVD entablan relaciones mediadas distintas a aquellos que sí asistieron:

a) La adquisición del DVD implica una relación de compra venta de una grabación producida al estilo de los “discos piratas”[3]. Ésta compra muchas veces se da en los alrededores del mercado de la ciudad de Mérida, lo que implica ya una relación comercial para desplazarse a la ciudad[4]. Además, dicho desplazamiento no responde únicamente a la adquisición del DVD, pues muchas de las personas de la comisaría se emplean y viajan constantemente a Mérida; entonces, las relaciones de compra del DVD están también mediadas por relaciones laborales. Este camino de relaciones es el que recorren algunas personas al comprar el DVD, mismo que más tarde comentan con otras personas de la localidad. De cierta manera, la videograbación permite unir dos espacios tal como se muestra en el documental llamado el Sexto distrito, que señala precisamente la forma en que las videograbaciones permiten establecer contactos entres dos lugares. La relación cara a cara está mediada por el bagaje de relaciones vividas por el sujeto que compró el DVD, así como por el lenguaje en la transmisión de la información en un lugar específico que no corresponde al espacio donde se realizó la corrida.

Ésta relación cara a cara es diversa porque no sólo se remite al “traspaso” de información sobre el sinaloense. Es también una mediación para continuar representándolo, en la medida en que se dan charlas destinadas a intercambiar y nutrir distintos relatos sobre las acciones del sinaloense. Esta mediación de la relación cara a cara no es la única para la continuidad del sinaloense como suceso relevante; se puede inferir que llega un momento en el que la mayoría de las personas sabe sobre el sinaloense, por lo que las relaciones cara a cara que tratan sobre él están encaminadas a continuar representándolo. En este sentido se puede pensar a la inversa, es decir, se puede pensar que la representación del sinaloense media entre ciertas relaciones de la comisaría de TC y a su vez se continua representando.

3) Por el juego del toro

Durante mi estancia en TC me involucre principalmente en las actividades infantiles. Era común que los niños me invitaran a participar en algún juego, ya sea la chácara, los palitos chinos o los colores. El juego del toro fue una de las actividades que llamó mi atención por la detallada organización del mismo. Frente a la casa de uno de los niños se disponía el ruedo, delimitándolo de manera simbólica con algunas matas, otras de ellas funcionaban a manera de “guardadera”[5]. Había lazos que “en verdad” se utilizaban para lazar y algunos niños eran expertos en su manejo. Después de repartir las posiciones entraba al centro del ruedo el toro (que muchas veces se llamó sinaloense) y los toreros salían con su camisa a manera de capote a corretearlo; después de un rato salían de una guardadera para caballos los niños-vaqueros con sus lazos y lazaban al toro, para llevarlo entre fuertes jaloneos a su cajón (DC 2008).

Habrá que aclarar, como ya se mencionó antes, que algunas familias en TC están familiarizadas con los ganados, los toros y los vaqueros porque se dedican a ésta actividad. En el caso que ahora cité la mayoría de los niños provenían de familias que se dedicaban a esto.

Como se planteó hace un momento, el sinaloense como suceso relevante media también en la forma en que los niños se relacionan (jugando) entre sí. El conocimiento detallado de las actividades de una corrida y de las grandes capacidades del sinaloense para cornear caballos, son los medios que marcan la pauta de las relaciones mediadas y, que a su vez, continúan representando al sinaloense en la localidad.

 

Todos los trabajos concluyen de alguna forma

Como se ha mostrado, el término de medio en su amplitud, nos permite identificar una serie de relaciones mediadas para conocer sus características específicas. En este caso, el conocimiento de dichas relaciones tiene que ver con construir una serie de cadenas que permiten que un suceso como el sinaloense exista o sea representado en TC.  Para no obviar algunos puntos sobre dichas cadenas, es necesario comentar que en estas existen también relaciones de dominación, principalmente en cuanto a las relaciones mediadas laboralmente. No me refiero a una relación patrón –empleado sino me refiero a la producción misma de dichas actividades laborales; en principio TC era un hacienda de producción ganadera y posteriormente pasó a producir henequén, para, con la quiebra de dicha producción interrumpir su actividad y diversificar los empleos en el sector terciario; éstas variaciones, además de tener relación con los vaivenes del mercado global, tienen una relación más directa con políticas económicas que buscan establecer relaciones laborales específicamente desventajosas para algunos (Baños 2001).

Por otra parte, el análisis ha mostrado las relaciones mediadas mas no las significaciones dadas por las personas que participan en ello. Así el análisis nos revela otras preguntas que tienen que ver con la manera particular en que las personas construyen la representación del sinaloense: ¿Qué se privilegia para representarlo  y quiénes lo hacen?, son preguntas que surgen después del análisis y que estimulan a continuar con las exploraciones, girando la rueda.

 

Bibliografía

Kavita Phillip. ¿Qué es la autoría tecnológica? La piratería y la producción intelectual en www.intermedios.geografias.org 11/12/08

Othón Baños (2001). La modernidad rural a fines del milenio. El caso de Yucatán.

Documental

The Sixth Section. Grupo Unión



[1] Según parece el torneo de lazo es de reciente aparición y no en todas las corridas se lleva a cabo.

[2] Como por ejemplo, en el caso que nos ocupa, señalar que el sinaloense fue entrenado utilizando sangre de caballo para lograr su bravura, o que se cuentan entre sus victimas un número irreal, etc.

 

[3] Kavita Phillip ha señalado que los piratas es una construcción discursiva desde los productores hegemónicos de la tecnología y el conocimiento. En este caso, la afirmación de un “estilo pirata” no implica que los discos de las corridas haya sido utilizados a costas de un autor, sino que se producen, algunos, de manera casera. En su texto, Phillip señala también que los subalternos no tenían acceso tanto a un lugar desde el cual producir como a los medios para hacerlo; sin embargo, la hiperproducción tecnológica ha generado el acceso de dicho sector a condiciones de producción, subvirtiendo y cuestionando temas tan relevantes como la autoría. ¿De quién es la corrida de toros que está siendo video grabada para producir un DVD?

[4] En TC son pocas las personas que tienen auto o moto y viajan por su cuenta a Mérida; la mayoría lo hacen en camión o taxi. (DC 2008)

[5] Término que utilizan los niños para referir el pequeño espacio de madera dentro del ruedo en donde se refugian los toreros.

One Comment

  1. juamballena added these pithy words on 11 Diciembre 2008 | Permalink

    Este, ejem, cof cof, digo, lo que pasa es que, pero yo no, aunque ya estaba…en fin, aquíles dejo el texto-análisis-evaluación. Por cierto, me faltó citar el diario de campo.

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